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Más de la mitad de las mujeres embarazadas son fumadoras pasivas

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Un estudio realizado por investigadores de 13 centros de investigación de Asturias, Gipuzkoa, Sabadell y Valencia revela que más de la mitad de las mujeres embarazadas no fumadoras, el 55%, son fumadoras pasivas.
El hecho de que algún miembro de la familia, especialmente la pareja, fume en casa hace que estas mujeres estén más expuestas al humo del tabaco. Los resultados del estudio han sido publicados en la revista Science of the Total Environment.
“Está demostrado que el hecho de que una mujer embarazada se exponga al humo del tabaco perjudica al feto», explica Juanjo Aurrekoetxea, investigador del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).

El tabaquismo pasivo aumenta el riesgo de aborto. Afecta sobre todo al desarrollo de los bebés; por ejemplo, son más pequeños al nacer y tienen menor desarrollo cognitivo. Además, aunque en menor medida, estos bebés tienen mayor tasa de muerte súbita, y mayor riesgo de sufrir cáncer y patologías del aparato respiratorio a lo largo de la infancia.
Conscientes del daño que ocasiona el humo del tabaco al feto, y debido de la presión ejercida por el entorno y los médicos, el 10% de las mujeres fumadoras deja el tabaco al quedar embarazada; sin embargo, el 22% continúa fumando. Si a eso añadimos que el 55% de las no fumadoras son fumadoras pasivas, Aurrekoetxea subraya que “el mensaje no llega. La educación sanitaria es imprescindible para proteger a las mujeres y, sobre todo, a los fetos”.
Del 55% de las mujeres que confesaron haber estado expuestas al humo del tabaco: el 38,5 % de ese porcentaje estuvo expuesto al mismo en actividades asociadas al ocio, especialmente, y el 24,7% afirmó que alguno de los miembros de la familia era fumador.
Uno de los componentes químicos principales del humo del tabaco, la nicotina, se metaboliza en el hígado nada más introducirse en el cuerpo; sin embargo, el compuesto que se origina en ese proceso permanece en el mismo de 15 a 20 horas.  Precisamente, cuando hay cotinina, el marcador del consumo del tabaco, en la sangre o en la orina, se puede hablar de gran consumo de tabaco o exposición pasiva importante”, explica el autor del trabajo.

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Fuente: SINC

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